La Habana. El envío de remesas hacia Cuba desde Estados Unidos ha quedado suspendido nuevamente tras el anuncio de Western Union sobre la interrupción de sus operaciones con la isla. La empresa justificó esta decisión por las regulaciones impuestas por el gobierno de Donald Trump, que ha reactivado sanciones más estrictas contra entidades vinculadas al gobierno cubano.
Esta medida afecta directamente a millones de cubanos en EE. UU. que utilizaban Western Union para enviar dinero a sus familiares en la isla. La compañía ha informado que los usuarios con pagos en proceso recibirán reembolsos, aunque no han proporcionado detalles sobre posibles alternativas o planes futuros para reanudar los servicios.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de Cuba condenó la decisión, afirmando que “estas decisiones profundizan la escasez y la desesperación de los más vulnerables”.
La suspensión del TPS para Haití también se produce en un contexto de endurecimiento de la política exterior de EE. UU. hacia Cuba, marcando un regreso a las restricciones que habían sido aliviadas durante la administración de Joe Biden. Biden había extendido el TPS para Haití, argumentando que el país enfrenta serios desafíos humanitarios, pero ahora, con el regreso de Trump al poder, se reactivan las sanciones.
El principal motivo detrás de la suspensión de operaciones de Western Union es la inclusión de Orbit S.A., una entidad cubana encargada del procesamiento de remesas, en la Lista de Entidades Restringidas de Cuba. Esta decisión busca restringir los flujos financieros hacia la isla como parte de una política más amplia para presionar al régimen cubano.
La suspensión del servicio impacta especialmente a la diáspora cubana en EE. UU., en particular a los residentes en Florida, donde la comunidad cubanoamericana es más numerosa. Para muchas familias, las remesas son una fuente crucial de ingresos que les permite satisfacer necesidades básicas en medio de la crisis económica que atraviesa Cuba.
El gobierno cubano ha señalado que estas sanciones no solo limitan el apoyo financiero de los emigrados, sino que también aumentan la separación familiar entre ambos lados del estrecho de Florida. En 2022 y 2023, más del 60% de las remesas enviadas a Cuba provinieron de EE. UU., lo que subraya la importancia de estos flujos económicos.
Con la reactivación de las sanciones, Western Union se encuentra impedida de colaborar con las entidades financieras autorizadas para recibir y procesar transferencias en Cuba, dejando a los migrantes sin una alternativa viable para enviar dinero a la isla. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba advirtió que estas decisiones solo incrementarán la emigración hacia Estados Unidos.
La suspensión de las remesas llega en un momento crítico para muchas familias cubanas, que dependen de este apoyo económico para sobrevivir en un contexto de crisis.



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